TUPAQ AMARÖ II: Nuestro Amado y siempre presente Padre Andino

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“Aquí no hay sino dos culpables: tú, por oprimir a mi pueblo, y yo por querer libertarlo” Respuesta del Inka Tupaq Amarö II al Visitador español Areche. La trascendencia de la revolución de Tupaq Amarö II o José Gabriel Condorcanqui Noguera para el mundo andino radica en que fue emprendida por un descendiente directo del Gobierno del Tawantinsuyö. Es la razón por la que José María Arguedas en su homenaje poético le dijo: “Taytacháy, Amarúy... mana qonqana, wiñay Amarúy” (“Mi padrecito, mi Amarö,... mi eterno e inolvidable Amarö”). Por todo ello cada día más y más su figura sigue creciendo... Tupaq Amarö II es descendiente directo del duodécimo Inka gobernante del Tawantinsuyö, nos referimos al Inka Wayna Qhapaq. Después del Inka Wayna Qhapaq el gobierno del Tawantinsuyö le correspondió a su hijo Inka Washkhar. Y a la muerte de este Inka le sucedió por derecho su hermano Manqo Inka, y cuando fue asesinado por los españoles en Vilcabamba (Willkapampa) le sucedió su hijo T’itö Kusi Yupanki. A la muerte de este Inka le sucedió el tercer hijo de Manqo Inka: Tupaq Amarö I, quien fue trágicamente ajusticiado en la plaza de Qosqo por el Virrey Francisco de Toledo en setiembre de 1572. Tupaq Amarö I dejo una hija llamada Juana Pillkuwaqö, de quien descendió Tupaq Amarö II. Tupaq Amarö II nació en Surimana (Tinta), Qosqo, el 19 de Marzo de 1741. Como un descendiente Inka (Wajchakhuyaq) cultivó los valores y las virtudes típicas de los Inkas, como es la honestidad, laboriosidad, respeto, bondad, solidaridad, sensibilidad humana, etc. Como es bien conocido, ante tanta injusticia y opresión inhumana de los españoles con el pueblo Andino y agotada sus reclamaciones por la vía pacífica y legal, un cuatro de noviembre de 1780 se levantó en armas apresando al Corregidor Antonio de Arriaga y lo ajustició en Tungasuca el 10 de noviembre de 1780. Así comenzó la gran revolución andina tawantinsuyana que removió desde sus raíces al poderoso Imperio Español en América. Dejemos que Juan José Vega, como historiador y autoridad en la materia, nos presente parte de una síntesis sobre Tupaq Amarö II, como sigue: “Era recio ese gran peruano... Espíritu resuelto, con setenta y cinco fusiles anticuados, dos cajones de sables y unas pocas armas se lanzó contra el Imperio Español, que era aún el más extenso del Universo, aquel “en cuyos dominios no se ponía el Sol” “Sabiendo la fuerza del enemigo, uso de singular prudencia, pues no era hombre precipitado. Demoró varios años en gestar la insurrección; según Areche, no menos de cinco. Para el Presidente de la Audiencia de Charcas “tenía muy de antemano concertada la revolución general” Sus secretarios criollos confesaron que siete años duró la trama conspiratoria” “El Inca actuó sin odios bastardos, guiado por una gallarda amplitud de miras, como verdadero señor: “se demuestra generoso”, comentaban hasta sus enemigos. Estuvo de lado de todos los oprimidos; hasta de negros y hebreos, tan vilipendiados en esa época” “Concordaba su exterior con tan elevada jerarquía espiritual. Sus más encarnizados enemigos le reconocieron “majestad en el semblante” y que “en sus maneras era un caballero, era cortesano” “El gran caudillo del XVIII poseía –según testimonios de quienes le conocieron– “una fisonomía buena de indio, nariz aguileña, ojos vivos y negros.” Tal es la descripción de un coronel realista de aquel tiempo. Un testigo anónimo lo describe así: “...su severidad natural pocas veces se explica con la risa. Parecía que aquella alma se hallaba de continúo retirada en su propio seno” ... “hombre franco y agradable con sus amigos, auque tenía pocos” “Su acción devino devastadora. Según una Relación española fue “digno de notar que en trescientos leguas que se cuenta de longitud desde el Cusco hasta la frontera de Tucumán en que se contienen 24 provincias en todas prendió casi a un mismo tiempo el fuego de la rebelión” “El alzamiento iniciado por José Gabriel Tupac Amaru duró casi dos años. Cien combates se libraron entre realistas y rebeldes. La acción bélica revolucionaria cubrió regiones pertenecientes hoy a seis países: Perú, Bolivia, Argentina, Chile, Colombia y un fragmento de Venezuela. Mientras allí se batallaba, las repercusiones de la insurrección, más tarde remecían al poder hispánico hasta México” “Decenas de héroes y heroínas brillan en esta epopeya peruana, protagonizada por indios, blancos pobres, mestizos y negros alzados. Lucharon y murieron por la justicia social: dieron tierra a los campesinos, trataron de cambiar el opresivo régimen virreynal en minas y obrajes, liberaron a los esclavos. A la par, fueron ellos los precursores de la emancipación peruana y continental, pues se dio guerra a muerte a España y a los españoles” “Entre todos esos héroes, resplandece la figura descollante de José Gabriel Tupac Amaru. Se atrevió a enfrentarse desde un rincón de los Andes al temible Imperio Español. Fue un hombre “sin miedo y sin tacha” en el mejor estilo de las tradiciones señoriales. Por ello; Bolívar y San Martín le tributaron su admiración y fue su gesta la que animó a las montoneras peruanas de la independencia” “Por su inteligencia y por sus hazañas, Tupac Amaru es el peruano más importante en la historia universal. Se le venera hoy en cien lenguas diferentes. No obstante, ha tenido condición de paria en la historia oficial y cívica del Perú; ahora se empieza a rescatarlo...” MICAELA BASTIDAS PUYUQAWUA (1744-1781) Esposa de José Gabriel Condorcanqui Túpac Amaru II y Precursora de la independencia Americana, Micaela Bastidas constituye la imagen cimera de la mujer peruana. El 18 de mayo de 1781, Cuzco fue testigo de la ejecución de esta heroína de 37 años de edad, ajusticiada en la plaza Mayor o Waqaypata (Plaza del Lamento a manos del invasor español. Micaela Bastidas nació el 23 de junio de 1744. De sangre mestiza, fue hija natural del español Manuel Bastidas y de la indígena Josefa Puyuqawua. Poco se conoce de su juventud. Basta recordar que en ese entonces no era fácil dar instrucción a una mujer, pues los propios padres lo impedían para que no pudieran comunicarse con los jóvenes. Este hecho hace más admirable a Micaela Bastidas, porque aun sin educación, su grado de madurez mental alcanzó nivel insospechado, tal como lo demostró en los episódicos sucesos que vivió como protagonista de la rebelión independentista. El 25 de mayo de 1760, un mes antes de cumplir los 16 años, Micaela se casó con José Gabriel Condorcanqui en Surimana. El matrimonio fue bendecido por el padre Antonio López de Sosa. Los padrinos fueron Andrés Noguera y Martina Oquendo. De la unión nacieron tres hijos: Hipólito, Mariano y Fernando. Los esposos Condorcanqui Bastidas tuvieron su residencia en Tinta perteneciente a Cuzco, estaba por finalizar 1780 y las quejas de los indígenas cuzqueños contra los españoles se acrecentaban. Cada día era mayor el sufrimiento y la explotación. Se les exigía como trabajo obligatorio cumplir con la “mita” en el lejano asiento minero de Potosí. Luego de haber agotado todas las vías de reclamación pacífica, legal y humana, José Gabriel Condorcanqui dio el primero Grito de Libertad en Tinta difundiendo una Proclama y tomado prisionero al Corregidor de ese lugar, Antonio de Arriaga, instalando su cuartel general en Tungasuca. Desde el primer Momento Micaela Bastidas se convirtió en la principal consejera de Túpac Amaru II llegando a formar parte del famoso “consejo de los cinco” participando en el juicio sumario en contra de Arriaga. Se acordó que el Corregidor debía ser ajusticiado como medida preventiva. En la batalla de Sangrará Micaela Bastidas mostró una vez más su entereza cívica y revolucionaria al lado de su esposo. No se amedrentó al ser excomulgada junto con Túpac Amaru II por la destrucción de la iglesia de Sangrará. Generala, intuitiva, organizadora, conductora. Era el cerebro de Túpac Amaru II. La mujer que lo guía, lo alienta, y a veces lo recrimina; la madre de extraordinarios hijos. En una carta Micaela dice a su marido: “Chepe mío, estás perdiendo el tiempo; hasta cuándo me vas a llenar de pesadumbres; por qué te equivocas, o por qué no marchas al Cuzco”… Bastante advertencias te di para que inmediatamente fueras al Cuzco, pero hasta ahora has dado todas a la barata, dándoles tiempo para que se prevengan, como lo han hecho poniendo cañones en el cerro Picchio y otras tramoyas tan peligrosas que ya no eres sujeto de darles avance”. Error estratégico que le costó la vida a Túpac Amaru y la ansiada libertad a América. Micaela Bastidas fue ejecutada antes que José Gabriel Condorcanqui. La noble y valerosa mujer subió al tablado de la muerte orgullosa y altiva, con rostro desafiante. Sus verdugos trataron inicialmente de arrancarle la lengua pero opuso tal resistencia que solo lo pudieron hacer después que estuvo muerta. Sometida a la pena del garrote, padeció infinitamente, pues por tener el cuello sumamente delgado el torno del metal no logró ahorcarla, entonces le fue aplicado un lazo alrededor del cuello, tirando de él dos españoles hasta ahogarla, a la vez que le aplicaban puntapiés en el vientre y en los senos. Así terminó sus días esta heroína ejemplo de amor y entrega a la tierra que la vio nacer.
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