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María Parado de Bellido
Una
mujer notable que destacó por su valentía y heroísmo y sacrificó su
vida por la libertad de la patria fue María Parado de Bellido.
Esta valiente mujer nació en Huamanga, Ayacucho, el 5 de julio de
1777. A la edad de 15 años contrajo matrimonio con don Mariano
Bellido, hombre dedicado a los negocios entre Huamanga, Cusco y La
Paz; formando una familia unida con los siete hijos que tuvieron:
Gregoria, Andrea, Mariano, Tomás, María, Leandra y Bartola.
La labor de Bellido a favor de la causa libertadora fue de informar
al ejército patriota de los desplazamientos y poderío bélico
realistas, por medio de cartas a su esposo. Como era analfabeta,
sólo firmaba las cartas que dictaba a don Matías La Madrid, su
compadre y secretario de la intendencia de Huamanga. De este modo
ayudó a los patriotas a planificar mejor sus ataques.
En un enfrentamiento entre patriotas y realistas, los soldados
españoles encontraron una carta dirigida desde Huamanga, donde se
daba cuenta de secretos militares de los realistas. Se determinó que
la autora de la carta era María Parado de Bellido, razón por la cual
el 24 de marzo de 1822 es apresada y presentada ante el general
Carratalá.
Fue sometida a las más inhumanas torturas. El general Carratalá
quería descubrir quién era el redactor de las misivas y ofreció
salvarle la vida a María Parado de Bellido, si delataba a sus
cómplices, pero ella se negó. Ante su mutismo, fue condenada a
enfrentar un pelotón de fusilamiento.
Fusilamiento de María Parado de Bellido
Para
trasladarse al lugar donde debía efectuarse su sacrificio, la
obligaron a dar una vuelta a la plaza principal, en donde en cada
esquina, un emisario leía en voz alta, la orden de muerte por alta
traición. Más esta inigualable mujer, no se alteró en ningún
momento, y dirigiéndose altivamente a sus verdugos les decía: "No
estoy aquí para informarles a ustedes, sino para sacrificarme por la
causa de la libertad".
María Parado de Bellido fue fusilada en la Plaza de Armas de
Ayacucho, el 27 de marzo de 1822, su cadáver fue trasladado al
templo de La Merced, donde se le dio sepultura. |